El sector textil y del calzado, entre las industrias con menor desarrollo de innovaciones orientadas a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Apenas un 32% de compañías activas en esta industria invierte en sostenibilidad, según el último informe del Pacto Mundial de la ONU en España. El dato contrasta con el liderazgo de sectores como la energía (87%), las telecomunicaciones (78%) o la salud (62%) y evidencia la brecha existente en la transformación ecológica de la moda.
A nivel general, el tejido empresarial español muestra una polarización notable: un 49% de las empresas afirma realizar innovaciones bajo el prisma del desarrollo sostenible, mientras que el 51% restante todavía se mantiene al margen de este vector estratégico. No obstante, el verdadero compromiso transversal continúa siendo minoritario, ya que sólo el 16% de las organizaciones tiene la totalidad de sus procesos de innovación enfocados hacia los ODS y la Agenda 2030.
La estructura corporativa determina de forma directa la capacidad de adaptación a estos objetivos globales. Las grandes compañías lideran la implementación de estrategias sostenibles con una tasa de penetración del 67%, una cifra que contrasta con el 43% registrado en las pequeñas y medianas empresas (pymes) y el 32% en el segmento de las microempresas y los trabajadores autónomos.
Las grandes compañías lideran la innovación en sostenibilidad con una tasa de penetración del 67%, por un 43% de las pymes y un 32% de los autónomos
La brecha organizativa se acentúa aún más en el plano tecnológico, un ámbito donde el 56% de las empresas españolas reconoce no disponer de ninguna herramienta tecnológica que genere un impacto positivo en la sostenibilidad. Las corporaciones que sí hacen uso de la tecnología priorizan la captación de datos en tiempo real, el software de medición ambiental y el análisis avanzado de big data para asegurar el cumplimiento normativo.
Esta transición responde a una presión regulatoria acelerada por Bruselas que ya ha rebasado su primer gran umbral. La Directiva 2018/851 de la Unión Europea (UE) fijaba para 2025 la obligación de reutilizar y reciclar al menos el 55% de los residuos municipales, una meta que España ha incumplido holgadamente al estancarse en una tasa del 42,5%, según los últimos datos oficiales publicados por la oficina estadística de la Unión Europea (Eurostat). Este desfase de más de doce puntos porcentuales sitúa al país en el grupo de estados bajo alerta temprana de la Comisión Europea y evidencia que el actual 32% de innovación en sostenibilidad del textil es insuficiente para absorber el ritmo de circularidad exigido.
En España se recicla el 42,5% de los residuos, lejos de los objetivos de la UE que apuntaban a un 55% a finales de 2025 y elevan a un 60% en 2030
Lejos de una flexibilización, el calendario comunitario mantiene su pulso y obligará a elevar este listón al 60% en 2030 y al 65% en 2035. Para los directivos del negocio de la moda, este suspenso normativo del mercado español se traduce de forma inmediata en un endurecimiento de las reglas del juego locales: la administración central y autonómica acelerarán la presión fiscal indirecta y los sistemas colectivos de responsabilidad ampliada del productor (scrap) para penalizar el residuo, transformando la gestión medioambiental de un coste operativo a un factor crítico de solvencia financiera.
En el contexto nacional, normativas como la Ley de Residuos y Suelos Contaminados introducen fiscalidad verde directa sobre los envases de un solo uso y los depósitos en vertederos. De forma paralela, el desarrollo del Real Decreto de Envases y Residuos de Envases forzará a las empresas a adoptar modelos de ecodiseño y sistemas de depósito y retorno más exigentes.
Ante este escenario, la dirección de los organismos internacionales advierte de la urgencia de actuar para contener el calentamiento global en un máximo de 1,5 grados. “Necesitamos impulsar la innovación en los negocios y desbloquear las oportunidades económicas de los mercados emergentes como las energías renovables y la economía circular”, asegura Sanda Ojiambo, Subsecretaria General de Naciones Unidas y CEO del Pacto Mundial de la ONU, en las conclusiones del informe.
La inversión pública y privada debe incrementarse en las pymes para que la innovación en sostenibilidad se propague a toda la cadena de valor de la moda
Por su parte, la industria de la moda se enfrenta al desafío de abandonar definitivamente el actual modelo lineal de producción y consumo para sustituirlo por dinámicas circulares. La optimización del ciclo de vida del producto y el desarrollo de tecnologías de reciclaje químico y mecánico se configuran como las únicas vías viables para reducir la dependencia de materias primas vírgenes, afirma el informe de Pacto Mundial.
La inversión global y los fondos públicos canalizados a través de los Proyectos Estratégicos para la Recuperación y Transformación Económica (Pertes) ya están actuando como palanca financiera y se tienen que intensificar en los próximos ejercicios. El objetivo de estas líneas, según el informe, debe ser universalizar la innovación disruptiva para que deje de ser un atributo exclusivo de las grandes corporaciones y alcance a toda la cadena de valor.ç
Fuente: https://www.modaes.com/



