Avances en la transformación azul
A pesar de contar con una producción mundial de alimentos suficiente, se estima que 673 millones de personas, que representan el 8,2 % de la población mundial, padecieron hambre o malnutrición en 2024 debido a que no disponían de alimentos inocuos y nutritivos, no tenían acceso a ellos o, más frecuentemente, estos alimentos no eran asequibles1. La situación revestía especial gravedad en los países de ingresos bajos, donde los hogares son muy vulnerables a los aumentos de los precios. Ello supone una amenaza no solo para el logro de las metas en materia de seguridad alimentaria y nutrición a escala mundial, sino también para la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible en su conjunto.
Los sistemas alimentarios acuáticos desempeñan un papel cada vez más importante en los ámbitos de la nutrición, la seguridad alimentaria y la mitigación de la pobreza. En 2023, 3 100 millones de personas obtuvieron de los alimentos acuáticos al menos el 20 % de la proteína de origen animal que consumieron, que también aportaron una proporción significativa de micronutrientes esenciales. A nivel mundial, los sistemas alimentarios acuáticos contribuyen a los medios de vida de 600 millones de personas.
Con el fin de desbloquear todo el potencial de la pesca y la acuicultura, la FAO puso en marcha el Programa de transformación azul para 2022-20302, que ofrece una estrategia común con tres objetivos mundiales (Figura 2.1):
- la intensificación y la expansión sostenibles de la acuicultura para atender la demanda mundial en auge de alimentos acuáticos, garantizando al mismo tiempo una distribución equitativa de los beneficios;
- la ordenación eficaz de todo el sector pesquero con el fin de lograr poblaciones de peces saludables y medios de vida equitativos;
el perfeccionamiento de las cadenas de valor acuáticas con el fin de garantizar la sostenibilidad social, económica y ambiental de los sistemas alimentarios acuáticos.
En la Parte 2 de la presente edición de El estado mundial de la pesca y la acuicultura se exploran los cambios para la transformación que contribuyen a la aplicación de esta estrategia sobre el terreno. En ella se describe cómo los avances en materia de acuicultura sostenible están ayudando a la intensificación y expansión del sector en distintas partes del mundo para satisfacer la creciente demanda de alimentos acuáticos. Estos avances se sustentan en la cooperación regional y una gobernanza eficaz, así como en la innovación, la tecnología y mejores prácticas de ordenación, la inversión en operaciones de acuicultura eficientes desde el punto de vista de los recursos y de bajo impacto, la mejora de la bioseguridad, el acceso equitativo a recursos y servicios y un crecimiento de la acuicultura basado en la ciencia, impulsado por datos y sostenible.
En relación con los avances en materia de pesca sostenible, en esta sección se ilustra cómo la mejora de la gobernanza de la pesca y la ordenación eficaz de esta están permitiendo la recuperación y el mantenimiento de poblaciones saludables y manteniendo los beneficios que proporcionan los ecosistemas acuáticos, al tiempo que se garantizan medios de vida. Los progresos realizados en este ámbito vienen impulsados por reformas institucionales y jurídicas que refuerzan la gobernanza de la pesca para combatir la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR), por el acceso equitativo a recursos y servicios que empoderan a los pescadores en pequeña escala y por la innovación y la tecnología que promueven una mejora en el diseño de buques y artes de pesca desde el punto de vista ambiental y prácticas responsables. En la sección también se pone de relieve la contribución de los órganos regionales de pesca (ORP) a la mejora de la cooperación y el fomento de la ordenación de la pesca basada en la ciencia, impulsada por datos y sostenible.
Asimismo, se ilustra cómo el perfeccionamiento de las cadenas de valor de los alimentos acuáticos garantiza su viabilidad social, económica y ambiental a través de la acción local y regional, lo cual es posible a través de un mejor acceso a financiación sostenible, enfoques participativos e inclusivos que fortalecen la participación de las partes interesadas, avances en la elaboración que aporta valor añadido y el desarrollo de productos para ampliar el acceso a los mercados y la diversificación, así como la integración de los alimentos acuáticos en los programas de comidas escolares y las economías locales con vistas a impulsar la nutrición de los niños y la resiliencia de las comunidades.
Estos ejemplos demuestran cómo la distintiva red mundial de oficinas descentralizadas de la FAO, con su sólida presencia y su conocimiento contextual, junto con la base de conocimientos especializados multidisciplinarios y técnicos de la Sede, respalda la transformación de los sistemas alimentarios acuáticos en todas las escalas, abordando al mismo tiempo los desafíos que limitan el camino hacia la sostenibilidad. Igual de importancia tiene que estos ejemplos también reflejen los esfuerzos colectivos de los Miembros, las partes interesadas y los asociados de todos los niveles cuya colaboración y compromiso contribuyen al cumplimiento de la promesa de transformación azul allanando el terreno para lograr sistemas alimentarios acuáticos más resilientes y sostenibles.
En 2024, en la Declaración ministerial del Grupo de trabajo sobre agricultura del Grupo de los 20 (G20)r, se reconoció el Programa de transformación azul de la FAO para 2022-2030 como marco clave para alcanzar la sostenibilidad a largo plazo en los sectores de la pesca y la acuicultura. En la declaración también se subrayaba la importancia de instrumentos clave de la FAO como las Directrices para la acuicultura sostenible3, las Directrices voluntarias para lograr la sostenibilidad de la pesca en pequeña escala en el contexto de la seguridad alimentaria y la erradicación de la pobreza4 y el Acuerdo sobre medidas del Estado rector del puerto destinadas a prevenir, desalentar y eliminar la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada5.
La FAO seguirá colaborando con las partes interesadas y los asociados a fin de trazar un futuro sostenible para los sistemas alimentarios acuáticos de todo el mundo. Para ello se requerirán avances en objetivos claros y el fortalecimiento de la promoción de las políticas, la investigación científica, la creación de capacidad, la innovación, las prácticas sostenibles y la participación de la comunidad, en relación con lo cual el Programa de transformación azul ofrece un marco eficaz.
Fuente: https://openknowledge.fao.org/



