El machismo estructural contra las mujeres; el binomio verano/vacaciones, que hace que la víctima pase más tiempo obligatoriamente con su agresor y en mayor aislamiento; las separaciones y divorcios que tradicionalmente aumentan en periodos de mayor convivencia; y una falta de refuerzo de los sistemas de protección en verano. Estos son los factores que, a juicio de las expertas, forman un cóctel más que explosivo, que se traduce en muertes de mujeres a manos de sus parejas o exparejas en la época estival, periodo en el que cada año se registran los peores datos de feminicidios y de aumento de la violencia machista. Esta semana, en 24 horas, dos mujeres han sido asesinadas a manos presuntamente de sus parejas. Una mujer de 29 años en Antequera, Málaga, y otra de 45, en la localidad toledana de Alameda de la Sagra. Esta última, en presencia en la vivienda de tres de
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