No todos los delitos pueden ser juzgados por un jurado popular. La ley excluye aquellos asuntos que requieren conocimientos técnicos, como determinados delitos económicos, fiscales o relacionados con organizaciones criminales. La razón es sencilla, se considera que comprender ciertas pruebas exige una especialización que no puede presumirse en nueve ciudadanos y ciudadanas elegidas al azar. La cuestión se vuelve más compleja cuando el delito es un asesinato machista. En estos casos, los jurados populares pueden verse obligados a valorar conceptos como control coercitivo, violencia psicológica, riesgo asociado a la ruptura, dominación, o agravante de género. Conceptos sobre los que existe una amplia literatura científica y para cuya comprensión el propio sistema ha considerado necesario formar a jueces, fiscales, policías y forenses. El caso de Leticia Talavera La pregunta es inevitable: si algunos delitos quedan fuera del alcance del jurado por su complejidad técnica, ¿debería abrirse el mismo debate cuando lo
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