Los libros son una fuente indispensable de enriquecimiento intelectual para muchos lectores. (Foto: TRAN AN) En un mundo que afronta múltiples desafíos simultáneamente —desde el cambio climático y la desigualdad hasta la crisis de la información—, mientras que la infraestructura física genera crecimiento, los libros y la cultura de la lectura se están posicionando como una forma de “infraestructura blanda” que fomenta las habilidades de pensamiento crítico, un elemento fundamental que determina la adaptabilidad y el desarrollo sostenible de una sociedad. El Centro de Recursos para los ODS (RELX) afirma que la industria editorial se percibe cada vez más como un motor directo de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas. Los libros contribuyen a la difusión del conocimiento, moldean las percepciones, generan consenso y promueven la acción, desde la educación (ODS 4) y la igualdad de género (ODS 5) hasta la reducción
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