El nuevo Reglamento Europeo de Baterías, que entrará en vigor en 2027, permite avanzar hacia un modelo tecnológico más sostenible donde reparar, reutilizar y alargar la vida útil de los dispositivos tenga peso. En la mayor parte de los casos, la sostenibilidad nos hace pensar en las energías renovables, la movilidad eléctrica o la reducción de emisiones. Pero pocas veces nos detenemos a pensar en algo tan cotidiano como la vida útil de los dispositivos tecnológicos que utilizamos a diario. Herramientas esenciales como smartphones, portátiles o tablets consumen recursos durante su fabricación: necesitan materias primas y generan residuos, especialmente en lo que a la producción de baterías se refiere. Por este motivo, cualquier medida que ayude a prolongar su vida útil tiene un impacto mucho mayor de lo que podría pensarse a primera vista. La nueva normativa representa un paso importante en este aspecto, ya que obligará a que los
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