La Policía Nacional ha desarticulado un prostíbulo en Parla en el que vivían esclavizadas, hacinadas y en condiciones insalubres varias mujeres que eran obligadas a prestar servicios sexuales de todo tipo. Han sido liberadas nueve víctimas, mientras que los agentes han detenido a ocho personas (cuatro hombres y cuatro mujeres) que han pasado ya a disposición judicial acusados de cinco delitos diferentes.
La investigación ha durado cerca de dos meses, desde el pasado mes de julio, cuando la Policía recibió una denuncia, hasta los días 9 y 10 de septiembre, la semana pasada, cuando se produjo la entrada en el prostíbulo y la detención de los presuntos responsables.
Las condiciones de las mujeres eran de absoluta esclavitud: vivían hacinadas en una buhardilla con moho y suciedad, sin ventanas, ni siquiera una puerta que poder cerrar, y eran explotadas por la organización para prestar servicios sexuales drogadas, a cualquier hora, en cualquier lugar de la vivienda y a cualquier cliente. Llegaban incluso a dormir en el suelo del baño o en cualquier rincón, ya que no podían utilizar las camas habilitadas para los servicios sexuales. Incluso pagaban 10 euros al día por gastos de alojamiento y limpieza.
Captadas con falsas ofertas
Todas habían sido captadas en páginas web con falsas promesas de trabajo para cuidar a personas mayores: una vez en manos del entramado criminal, sus pasaportes eran retenidos y eran chantajeadas aprovechando su extrema vulnerabilidad. Cinco personas (dos mujeres y tres hombres) se encargaban de realizar un férreo control de las víctimas, mientras tenían además dos mujeres, prostitutas de confianza, encargadas de suministrar sustancias estupefacientes para ofrecer y consumir con los clientes.
Tras clausurar el pasado 9 de septiembre el prostíbulo y arrestar a los cinco presuntos responsables directos, los agentes también localizaron y detuvieron un día después a otras tres personas más. En total, han sido incautados siete teléfonos móviles utilizados para la gestión de citas, un terminal de punto de venta (TPV), 3000 euros en efectivo, pequeñas dosis de sustancias estupefacientes (hachís, marihuana y sildenafil), medicamentos y abundante documentación.
Los ocho detenidos han pasado ya a disposición judicial acusados de un delito de organización criminal, trata de seres humanos con fines de explotación sexual, delitos relativos a la prostitución, contra la salud pública y de favorecimiento a la inmigración clandestina.
Con la trata no hay trato
La Policía Nacional incide en que la vía más importante para poder ayudar a las víctimas de este delito es poner el hecho en conocimiento de las autoridades, subrayando que cualquier persona que conozca o sufra una situación de estas características la denuncie a través del teléfono 900 10 50 90, del correo electrónico [email protected] así como de las formas habituales de contacto con la Policía Nacional a través del teléfono de emergencias 091 o en cualquier dependencia policial.
Fuente: https://cadenaser.com/



