¿Qué pasaría si un día la naturaleza dejara de hacer murmullo? Un murmullo formado por diferentes sonidos: el canto de las aves, el zumbido de las abejas, el roce del viento entre la hierba o el arrullo del agua corriendo entre las piedras. Para el escritor e ilustrador Marcos Almada Rivero, esos pequeños sonidos cuentan una historia sobre la vida que compartimos con miles de especies y sobre la responsabilidad de protegerlas.
Su libro “Óscar y el murmullo del monte”, seleccionado por el Club de Lectura de los ODS, Capítulo México, invita a las y los lectores a detenerse un momento y escuchar aquello que muchas veces pasa desapercibido. La historia tiene como protagonista a Óscar, un tlacuache que, guiado por su abuelo, descubre que el monte ya no suena igual. El mensaje es sencillo, pero profundo: para proteger a la naturaleza, necesitamos volver a verla y a escucharla.
Esta historia surge de una preocupación real mía de ver cómo se ha ido perdiendo la biodiversidad en nuestro entorno. Es una forma de mostrar una perspectiva en la que los niños pueden valorar y apreciar la biodiversidad que hay en su propio entorno. Marcos Almada Rivero, escritor e ilustrador.
El autor eligió al tlacuache como personaje principal porque es uno de los animales nativos de México más subvalorados e incomprendidos. Aunque forman parte de los ecosistemas que compartimos, los tlacuaches suelen ser vistos con indiferencia o rechazo. “Los niños adquieren una nueva relación con estos animales, una nueva perspectiva, y eso para mí es un gran acierto”, explicó el autor.
Escuchar también es cuidar
En el libro, el sonido es mucho más que un recurso narrativo: es una forma de reconocer la riqueza de la naturaleza, pues un medio ambiente sano es aquel que tiene sonidos. El monte, un terreno baldío o una barranca puede guardar una red compleja de biodiversidad en contraste con un jardín estético, ordenado y silencioso. A través de la historia, Óscar aprende a poner atención al sonido de los grillos, de los coyotes, de las abejas, del viento y del agua.
Tenemos que conservar no sólo para que se vea lindo, sino que se escuche rico y lleno de diversidad.
Durante Aldea Global 2026, un espacio en el Bosque de Chapultepec en el que diferentes naciones comparten su cultura, arte e identidad con motivo de la Copa Mundial de la FIFA 2026, se presentó “Óscar y el murmullo del monte”.
Durante la actividad, Marcos motivó a las niñas, niños y sus familias a escuchar los sonidos del bosque urbano más grande de América Latina, reflexionar sobre acciones para el cuidado del medio ambiente, además de imaginar y crear personajes que habitan en estos espacios.
En el taller, que tuvo el acompañamiento Tania García, Asistente de Información del Centro de Información de las Naciones Unidas (CINU), Rodrigo Morlesin, Coordinador Editorial de la UNESCO y la casa editorial Edelvives, las y los participantes también pudieron identificar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) dentro de la historia leída así como en las actividades de la vida cotidiana, a través del taller Detectives de los ODS.
“Estamos en un momento crítico e importante en el que estamos perdiendo nuestra biodiversidad (…) Es importante que el arte, la literatura, así como todas las demás disciplinas, se sumen a este esfuerzo por reestructurar la forma en que vivimos (…) en el que revaloremos lo que es importante y así podamos conservar las cosas que nos mantienen unidos a la naturaleza y unidos como comunidad”, reflexionó Marcos.
Que “Óscar y el murmullo del monte” forme parte del Club de Lectura de los ODS representa, para su autor, la posibilidad de que estas conversaciones lleguen a más personas y fortalezcan los esfuerzos colectivos por cuidar el medio ambiente.
La Agenda 2030 recuerda que proteger los ecosistemas terrestres es una tarea compartida. A veces, ese compromiso comienza con acciones cotidianas: caminar por un parque, reconocer un árbol nativo, observar a un tlacuache o simplemente guardar silencio para descubrir que el medio ambiente tiene muchas historias que contar. Porque, como nos recuerda Óscar, para cuidar la naturaleza primero hay que aprender a escucharla.
Fuente: https://www.unesco.org/



